El IIE premia a tres jóvenes ingenieros por proyectos innovadores en sostenibilidad, energía solar e inteligencia artificial

Entrega de premios en el IIE
El Instituto de la Ingeniería de España (IIE) ha reconocido a tres jóvenes talentos en la segunda edición del concurso Jóvenes Ingenieros/as por un Mundo Mejor,

El Instituto de la Ingeniería de España (IIE) ha reconocido, en la segunda edición del concurso Jóvenes Ingenieros/as por un Mundo Mejor, a tres jóvenes talentos por sus proyectos orientados a la innovación, la sostenibilidad y el impacto social. Los premios buscan destacar el papel transformador de la ingeniería en el progreso social, ambiental y tecnológico. Entre los criterios valorados por el jurado se encuentran la factibilidad, el impacto positivo en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), la transformación digital y el emprendimiento.

El primer premio fue para Jon Andoni Baranda, ingeniero de Telecomunicaciones por la Universidad del País Vasco y Program Manager en Microsoft (Chicago), por su proyecto VIGÍA, un sistema de inteligencia artificial capaz de transformar la red de videovigilancia urbana en una herramienta de detección temprana de emergencias. Inspirado en los efectos de la DANA sufrida en Valencia, el sistema utiliza modelos de visión por computador (YOLO) para identificar incendios, inundaciones, accidentes y otros eventos críticos en tiempo real, contribuyendo a salvar vidas y optimizar la respuesta ante catástrofes.

El segundo premio recayó en Laura Déniz, ingeniera en Organización Industrial por la ULPGC y el Politécnico di Milano, por su labor en el proyecto de cooperación ELIMU, que mejora las infraestructuras educativas en Kenia mediante soluciones sostenibles y colaborativas.

Por su parte, el tercer premio fue otorgado a Sara García, ingeniera de proyectos en Forestalia, por el desarrollo del software SunSaver, que calcula la potencia útil de instalaciones fotovoltaicas en función de datos reales de la geografía española. Esta herramienta permite optimizar el diseño y rendimiento de nuevas plantas solares, considerando factores como sombras, orientación, temperatura o pérdidas por cableado, facilitando así el aprovechamiento máximo de la energía solar en cada emplazamiento.